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6/24/2015

Nostalgia por la monarquía


Santiago Villarreal Cuéllar

En Los Funerales de la Mama Grande, nuestro más grande e ingenioso escritor Gabriel García Márquez, cuenta la historia de la cantidad de gente que llegó a Macondo para asistir al entierro, entre ellas “todas las reinas habidas y por haber,” describiendo con humor satírico la cantidad de títulos, algunos verdaderamente cómicos, que llevan las reinas de nuestro país. Ninguna otra nación latinoamericana celebra tantos reinados de diferentes matices como Colombia. No hay fiesta, folclórica o religiosa, ni feria sin reina. Más de trescientos años de dominación monárquica por parte de España, no podía dejar la secuela cultural de tener reina, y a falta de una, el folclor, la idiosincrasia y el fervor popular inventó, no una, sino muchas reinas, de fantasía afortunadamente. 
Por estos días varios departamentos del país, entre ellos nuestro Huila, realizan reinados y bailes populares. Sin embargo, me parece que las participantes de estos concursos ignoran las raíces culturales de las fiestas, su baile, la música, y su gastronomía. Tampoco existe coherencia sobre la historia impartida en escuelas y colegios donde se enseña la llamada cátedra de la huilensidad. No conocen el verdadero origen del bambuco, su baile y su vestimenta. Hablemos por ejemplo del majestuoso vestido usado por las candidatas de los reinados del Huila. La folclorista y gestora cultural, ya fallecida, doña Inés García de Durán, contó hace varios años en una entrevista, que el actual vestido tiene sus orígenes en México. En un viaje realizado por ella a ese bello país, vio un hermoso baile tradicional llamado La Rondalla Tapatía, cuyos orígenes se remontan a la cultura Azteca. A la señora Inés, le pareció muy hermosos los vestidos utilizados por las bailarinas, que evocan la mujer campesina de ese país. Valga la pena decir que ese vestido mexicano viene de la tradición española. Entonces esta huilense decidió comprar uno de aquellos vestidos y traerlo a Neiva, para entronizarlo como el traje ideal para el baile del sanjuanero. Nadie se atreve a cambiar esa tradición. En cuanto al baile del sanjuanero, siempre me ha causado curiosidad ver que en nuestro departamento se codificó con determinado número de pasos este baile, y las pobres niñas y niños que representan estas fiestas, deben entrenar meses para aprenderse dichos pasos. En todas partes del mundo el baile y la música es un arte libre, y como expresión artística no está sujeto a códigos, ni pasos determinados porque dejaría de exteriorizar la imaginación estética. Me parece conveniente volver al sanjuanero tradicional, con los vestidos típicos de nuestra tierra, y el baile con ingenio, creatividad y picardía.              


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