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2/13/2015

La masturbación engendra íncubos


Santiago Villarreal Cuéllar
Hace siglos el onanismo o masturbación ha sido objeto de críticas y prohibiciones por parte de diferentes religiones. En principio este comportamiento solo se adjudicaba al sexo masculino y se creía que las mujeres no se masturbaban, por aquel concepto de que las mujeres no sentían placer, y eran consideradas simples objetos de placer para divertir y satisfacer los apetitos sexuales del hombre. Las ciencias de la psicología, psiquiatría y sexología, han demostrado que la masturbación es un comportamiento natural de los seres humanos, que se desarrolla desde el vientre de la madre. Además, este acto exploratorio del cuerpo es practicado también por las mujeres pues ellas, igual que los hombres, sienten y disfrutan del placer sexual.
La Iglesia Católica a través de los siglos condenó la masturbación, y otro tanto han hecho algunas sectas cristianas y para-cristianas, considerando este acto como inmoral y pecaminoso. Dentro de las sectas para-cristianas encontramos los gnósticos de la corriente latinoamericana cuya sede está en México D.F.; esta corriente religiosa no solo condena las prácticas masturbadoras, sino que va más lejos, afirmando que los hombres que practican este pecaminoso acto, engendran íncubos con el semen derramado. En el libro “Logos Mantras,” publicado en México en 1969, el autor dice que cuando un adolescente se masturba con frecuencia, las partículas de semen empiezan a engendrar íncubos que con el correr del tiempo se personifican desde la cuarta dimensión y visitarán a quien los engendró. Según esta teoría, los seres humanos cargamos con cientos de miles de estos tenebrosos espíritus satánicos pues tengo la seguridad que el 99% de los hombres de todo el mundo ha tenido prácticas de masturbación en alguna etapa de su vida, y por lo menos un 80% de mujeres también lo han hecho durante sus años de vida.
No deja de despertar curiosidad cómo a lo largo de nuestra historia, algunas personas dedican parte de su tiempo a crear teorías y conceptos terroríficos para asustar a la gente sobre un comportamiento perfectamente natural.



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