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7/05/2013

Adictos al Yagé



Santiago Villarreal Cuéllar
Es común encontrar lugares donde venden pócimas de Yagé, cuyo expendedor asegura que mediante la toma de esta bebida, el consumidor podrá ver el pasado, presente y futuro, además de ser exaltado espiritualmente. Los efectos de esta bebida son bastante molestos para quien la consume. Puede producir nauseas, vómitos, diarreas y un profundo sueño donde el sujeto delira viendo muchas imágenes que el conductor espiritual interpreta para indicarle las virtudes, debilidades y peligros al usuario.
El Yagé o añaguasca, como se conoce en las selvas amazónicas del Brasil, de donde es originaria, es una liana (bejuco), que se da silvestre en los espesos bosques tropicales. Su uso por parte de las comunidades aborígenes que habitan las selvas del Amazonas, son netamente espirituales y medicinales. Los rituales ancestrales donde se utiliza el extracto de esta planta, hacen parte de las corrientes religiosas politeístas, y sus prácticas son dirigidas exclusivamente por chamanes de la respectiva tribu. Los efectos de la substancia son parecidos a los ocasionados por el consumo de marihuana. El individuo entra en una especie de transformación de las nociones cerebrales, pero en el caso del Yagé es mucho más intenso, pues ocasiona fuertes convulsiones, mareos, vómitos y diarrea. El consumidor en cuestión de minutos se desmaya, defeca y se orina en sus ropas inconscientemente, y empieza a tener pesadillas, unas veces terroríficas, otras moderadas y en algunos casos placenteras. En cada sujeto los efectos pueden ser generales, pero los sueños y pesadillas son diferentes.
En nuestros pueblos y ciudades esta substancia es suministrada irresponsablemente por personas que no conocen sus verdaderos efectos. Lo hacen por negocio pues cobran sumas de dinero por cada toma. El consumidor debe tener en cuenta que el Yagé es una planta que contiene substancias narcóticas y adictivas. De allí que quien consume una vez la pócima, y aunque sus efectos son desagradables, seguirá consumiendo muy a menudo y se convierte en un adicto potencial. Además, las autoridades sanitarias no ejercen ningún control sobre quienes venden Yagé.


Reacciones:

4 comentarios:

Me parece un tanto irresponsable tu manera de dirigirte ante esta planta sagrada, primero que todo, no solo se da en Brasil, paises como Colombia y Peru comparten tradiciones milenarias con esta planta. Segundo, ¿De donde sacas que los efectos son parecidos a los de la marihuana? Quimicamente hablando, los compuestos que cada una de estas plantas (la marihuana, y el yage, que aclaro no es una planta, es un brebaje que se prepara con un par de plantas) poseen son muy diferentes, lo que significa que la experiencia no es ni remotamente parecida, No mencionas que las personas que lo administran llevan años de entrenamiento legado de una tradicion ancestral. Definitivamente un pésimo articulo

Un muy mal artículo, lo que se experimenta con el yagé no está ni aproximado a la descripción que se hace. El yagé llamado ayahuasca, no añahuasca es una medicina que actúa en todos los ámbitos del ser humano: espiritual, corporal y mental. Y nunca he visto que alguien se orine, defeque ni mucho menos convulsione. Jamás debe ser suministrado por alguien diferente a un Taita, pues ellos llevan esta tradición milenaria en su cultura y se preparan toda su vida para poder suministrarla.

Ni sueño profundo, ni orina, ni convulsiones, ni adicciones....hay que investigar antes de escribir

Pesimo articulo sobre la planta sagrada,por favor si no sabe no opine

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