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3/14/2013

La madre del agua




Santiago Villarreal Cuéllar

Jueves 14 de marzo de 2013

Este espíritu, o elemental de las aguas, tiene sus orígenes en la región amazónica, específicamente en del Brasil. El sincretismo de las ondinas nereidas, espíritus elementales de las aguas de los países nórdicos de Europa, donde la leyenda cuenta que, cada lago, río, manantial y en general todas las aguas, poseen un espíritu elemental de forma humana. Nuestros aborígenes americanos también creían en el espíritu de las aguas, yendo más allá y considerando el agua como la madre de todas las manifestaciones de vida. No se equivocaron estas culturas religiosas aborígenes al considerar este elemento como la fuente de toda clase de vida, pues la ciencia ha demostrado que el origen de la vida en nuestro planeta se lo debemos al agua.

Pero regresando al mito, La Madre del agua es un espíritu personificado en forma de una mujer hermosa. En las riveras del río Amazonas, esta criatura se presenta a los hombres, particularmente adolescentes, a quienes seduce con su inigualable belleza, no solo de rostro sino de las formas corporales. Luego los sumerge hasta las profundidades del río, donde se entrelaza en una copula carnal sin que el muchacho necesite oxigeno pues mientras dura el romance, este espíritu transforma el cuerpo del hombre en una especie de ser astral, o de cuarta dimensión, donde la materia no experimenta los rigores del tiempo.

Algunas tribus, habitantes de las orillas de los ríos amazónicos, aseguran que la Madre del Agua inicia sexualmente los adolescentes hombres al entrar a la pubertad. En noches de luna llena, una fila de estos iniciados esperan sobre las orillas de los ríos la salida de aquel ser espiritual. De las profundidades, brota la Madre del Agua y pasando por cada uno de los chicos, realiza sexo oral con lo cual pierden su virginidad, convirtiéndose en hombres listos para el matrimonio y la procreación. No se conoce de muertes ni desapariciones de hombres por causa de esta criatura, como afirman algunos aventureros y charlatanes que desconocen la selva.  

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