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7/02/2011

  ¿SE ACERCA EL FIN DE HUGO CHÁVEZ?
Por Santiago Villarreal Cuéllar
No fue sorprendente la noticia emitida por el presidente de la República Bolivariana de Venezuela Hugo Rafael Chávez Frías, en la noche del 30 de junio de 2011, cuando anunció que le habían extirpado un tumor cancerígeno pélvico. Ya algunos medios mediáticos se habían apresurado a especular y predecir que sería un cáncer lo que ocasionó las dolencias del líder del socialismo del siglo XXI.
Un discurso leído y no improvisado, con tintes poéticos, un Chávez con menos kilos de peso y clamando a Dios y el manto de la Virgen, conmovieron profundamente a la inmensa mayoría del pueblo venezolano y quien lo creyera, hasta a sus opositores. Sendos comunicados de solidaridad de sus colegas de varias partes del mundo, incluyendo sus contradictores y del mismo Pentágono. Y los medios mediáticos entrevistando a los más versados científicos de la oncología y hematología para que dijeran cuántos días, o meses le restan de vida al comandante.
Sin embargo, el presidente Chávez es un estratega político muy superior a los más eminentes asesores publicitarios en materia política y le está sacando jugo a su dolencia. Si les regalan limones, hagan una rica limonada, decía un gran psicólogo norte-americano. Y es precisamente lo que hace el líder venezolano. No dio detalles de la calidad del tumor, ni del lugar específico donde se encontró, ni en qué grado cancerígeno estaba, dejando una cortina de incertidumbre para que sus enemigos políticos sigan especulando y de esa forma ocupar los primeros lugares en los titulares de la prensa, la radio y la televisión mediática, sin pagar un penique por la publicidad. Esa es una de sus grandes habilidades, que a diario es noticia, así sea negativa, pero está siempre a la vista y en el oído del público, como cualquier producto básico de consumo masivo. Puso a prueba a sus copartidarios del Partido Socialista para detectar cualquier escisión, o ambición política y poder corregir una posible anormalidad, y de paso ese discurso sirvió de escenario propicio para lanzar su candidatura para las elecciones del 2012.
Semejante noticia, crispó las fibras más profundas de la mentalidad de su gente, despertando el sentimiento de dolor y solidaridad de su pueblo, acarreando con ello la simpatía del 80% de popularidad, en franco descenso en los últimos tres años. La oposición venezolana no tiene ningún líder que le dé la talla a Hugo Chávez y sus disputas internas terminarán por menguar su acción en las próximas elecciones. La enfermedad del presidente venezolano será pasajera y pronto regresará a su país para continuar su campaña, convaleciente, contando el milagro de su recuperación, repartiendo viviendas por doquier y "canaimas" (ordenadores portátiles) a los niños escolares. Con semejante maquinaria, el capital que destine la CIA norteamericana y las multinacionales extranjeras a los partidos opositores de Chávez, no le harán ni un rasguño y como dicen los chamos, "tendremos Chávez para rato."          

SANTIAGO VILLARREAL CUELLAR
http://nuevaera66.blogspot.com/

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