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12/28/2014

Entre la guerra y la paz


Santiago Villarreal Cuéllar

La paz constituye el anhelo de todos lo seres humanos; buscar la paz interior o esa paz espiritual como la llaman los creyentes; la paz en el hogar, con los padres, hijos, los vecinos, con los animales y con la naturaleza.

Cuando un país como Colombia ha vivido una guerra durante décadas, todas las generaciones que nos ha correspondido vivir este conflicto deseamos esa paz entre compatriotas. Y cuando esa paz se busca por medio de una negociación y diálogos civilizados, los humanistas defendemos ese noble propósito del gobierno y de los alzados en armas.

Entonces se escribe sobre la paz, los artistas de todos los géneros hacen sus obras haciendo apología a la paz, y los compositores de música le cantan a la paz.

La trabajadora social Piedad Pertuz Molina, una excelente mujer, humanista, amante de la paz y la justicia social, también compuso un bello canto o poema a la paz de Colombia. Con el permiso de la autora, me permito reproducir este bello canto.

COLOMBIA Y LA PAZ1

© Por Piedad Pertuz Molina

¿Por qué lloras, Colombia?
Dime pronto la verdad,
porque yo soy hija tuya
¡y te quiero consolar!
Es que de hace mucho tiempo
yo siento la iniquidad
que existe en mi territorio
y no la puedo controlar.
Primero los españoles
vinieron de más allá,
con la bayoneta en la mano
y la cruz a dominar.
Mataron a muchos nativos
para poderlo lograr,
y como tenían muchas armas,
los pudieron dominar.
Esclavizaron mi gente,
la lograron humillar
y religión y lenguaje
ellos hicieron cambiar.
Se llevaron los tesoros
del patrimonio ancestral,
porque eso disque valía
muchos reales por allá.

Luego llegó la guerra partidista por doquier,
y organizaron dos bandos que querían siempre el poder.
Pa´ robarse los recursos, nuestro dinero también
creando lo que llamaron la guerra por el poder.


Liberales asustados por la vida no perder
se fueron a las montañas pa´ poderse defender
y así forman la guerrilla, que conocen desde ayer
y ahora le echan la culpa a Cuba y hasta a Fidel.
Llegaron así otros grupos, paramilitares también
que querían poner el orden, donde nada estaba bien
y empezaron a matar gente, campesinos, estudiantes,
indígenas, y a los jóvenes también.
Justificaron masacres la guerrilla y el gobierno,
obligándonos a todos a vivir en un infierno,
a poblaciones enteras hicieron salir corriendo
robándose así las tierras de los que salieron huyendo.
Así continúa la guerra aumentando su crueldad
desplazando campesinos, que se querían salvar,
viniéndose a las ciudades con su familia a luchar
creciendo así la miseria en el campo y la ciudad.
La ley narcotraficante
en Colombia logró ganar,
y hasta al mismísimo Congreso
ellos lograron llegar.
Vinieron muchos bandidos,
capos de acá y de allá
y mataron a toda la gente
que no quiso cooperar.

La vida no valía nada, ella se podía comprar,
con todo el dinero sucio que pudieron amasar,
y con la ley de extradición que aquí se logró aprobar
a los Estados Unidos unos fueron a parar.
Y después de muchos años de vivir tanta maldad,
tan solo dos de esos grupos quieren hoy firmar la Paz
y se encuentran en La Habana tratando de negociar
esa que tanto anhelamos, esa a quien llamamos Paz.Ahora quieren argumentos pa’ la guerra continuar,
y existen hoy colombianos que se dejan engañar
y gritan a todo pulmón:
“¡Que siga la guerra ya!”
Y se encuentran divididos
entre la guerra y la Paz,
pocos quieren seguir la guerra
muchos quieren hoy la Paz.
Aprovechan tal desorden que existe en la población
esas multinacionales que ya vienen por montón,
a robarse los recursos
que tiene nuestra nación.
Hoy te pido, hija mía, si me quieres ayudar
pa’que alertes a mis hijos
para que busquen la Paz,
porque es la única forma de encontrar felicidad.
Y le pido al Dios Divino
que de mí tenga piedad,
para que se unan mis hijos
en gran solidaridad.

Y después no se arrepientan, cuando tengan que marchar
a ese mundo tan divino que nos ofrecen allá,
las Sagradas Escrituras de acuerdo con la moral,
de lo que cada uno hizo con el bien o con el mal.
Confío en que todos mis hijos
la razón recobrarán
y de hoy en adelante
¡vivamos todos en Paz!

1 Autorizo la publicación o reproducción, parcial o total, por cualquier medio físico, mecánico o electrónico siempre que se cite la autora.

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