perfil en facebook

11/26/2013

Los alcaldes están invitados


Santiago Villarreal Cuéllar
Un hilo negro desciende por la pendiente, ocasionando la muerte casi inmediata de la vegetación por donde corre. La pequeña quebrada de color oscuro, pegajoso y de olor metálico, finalmente desemboca al lecho de la quebrada de agua dulce, la misma que varios kilómetros más adelante es canalizada para servir de acueducto para proveer de agua potable a miles de moradores. Las aguas así contaminadas con petróleo crudo, no se pueden consumir durante varios días, ocasionando perjuicios a estas comunidades. Estas son las consecuencias del tránsito permanente de enormes carros cisternas, que sin ningún control recorren las carreteras, llevando peligrosas cargas de petróleo y cuando se accidentan, el derrame de crudo produce contaminación. Las desvencijadas vías, abandonadas por el gobierno nacional, también se convierten en lodazales y la capa asfáltica se deteriora cada minuto ante semejante trajín. Y qué problema para que el INVIAS haga mantenimiento a nuestras carreteras. En algunos lugares la ciudadanía y transportadores se ven obligados a realizar protestas, y hasta paros para lograr ese derecho. No sabemos dónde van a parar los dineros recaudados por concepto del impuesto de peajes, que en este país es carísimo. Sería bueno saber si las compañías multinacionales, expoliadoras de nuestros recursos naturales, aportan algún impuesto para reparar los daños causados a nuestras carreteras, o si tributan a los municipios por donde pasa su pesada carga. Seguramente no pagan nada pues muchas de ellas están exentas de otros impuestos. Es que las mismas regalías que dejan estas empresas saqueadoras, son irrisorias. Así se maneja lo más preciado que una nación soberana puede tener como son sus recursos naturales y energéticos.
El alcalde municipal de Pitalito, viene exigiendo desde hace varios meses a estas compañías transportadoras de crudo, que deben presentar un plan de contingencia para que se responsabilicen de los daños ambientales, posibles accidentes y hasta pérdida de vidas humanas. Sin embargo, solo unas pocas empresas cumplen con ese requerimiento, mientras las restantes han hecho caso omiso a la petición del burgomaestre.
Tras de ladrones bufones. Ahora amenazan al alcalde de Pitalito con un paro de camiones cisternas, si la administración insiste en hacer cumplir las  normas. La ciudadanía de Pitalito debemos rodear y solidarizarnos con el señor alcalde, para impedir que estos empresarios hagan semejante atropello. Ningún laboyano debe de escatimar esfuerzos en apoyar nuestro alcalde Pedro Martín Silva, en esta empresa de proteger el medio ambiente, las aguas, pero sobre todo la vida de nuestros ciudadanos. Los alcaldes de otros municipios por donde transitan estos camiones-cisterna, deberían seguir el ejemplo del alcalde Laboyano.



Reacciones:

0 comentarios:

Publicar un comentario